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La iniciativa presentada por senadores del partido Movimiento de Regeneración Nacional para la desaparición de poderes en los estados “LIBRES Y SOBERANOS” de Guanajuato y Tamaulipas, en lo personal me mueve sentimientos, pues el estado de Guanajuato es la tierra que me vio nacer, donde tengo enterrado el ombligo, y el estado de Tamaulipas es donde vivo y el que me ha adoptado como hijo de esta tierra.

Pero fuera de sentimentalismos tratemos de dilucidar lo que trae detrás de si este entuerto en el que han metido al país los senadores de este partido político, pues no se trata solo de un desquite político y mucho menos del famoso juego del turista de que yo te gano un estado y tú me quitas dos.

Jurídicamente no hay motivos para la desaparición de poderes, pues lo establecido en el artículo 76 constitucional y su ley reglamentaria no hablan de que el incremento a la delincuencia y la inseguridad sean motivos para la desaparición de poderes, pues son muy específicos los supuestos que marca para que proceda la desaparición.

Se trata de situaciones como el que se haya cumplido el periodo y te aferres a no soltar el cargo, que hayas sido electo para ejercer el cargo y lo dejes en manos de otra persona, que abandones el cargo por largos periodos de tiempo, la imposibilidad física de ejercer la función o imponer un gobierno de usos distinto al que fue electo, esas son las causa que marca la ley para la desaparición de poderes.

Pero ¿qué hay detrás de la desaparición de poderes? Tamaulipas y Guanajuato son los dos estados del país que más dinero aportan a la federación vía impuestos, Tamaulipas por el ejercicio del comercio exterior aporta grandes cantidades de dinero a la federación, dinero que no es regresado por doña Fede y que solo aporta migajas a la entidad, mientras que Guanajuato también es un estado de grandes aportaciones económicas a la federación por la industria, aportaciones incluso superiores a las de Nuevo León.

En ese contexto al gobierno federal le conviene poner gobernantes a modo en estos dos estados con la finalidad de no tener que pasar por las manos de nadie estas grandes cantidades de dinero, no aportar nada y si por el contrario construir el reinado de MORENA para los próximos comicios, es decir, apañar ambos estados y sus riquezas con la finalidad de prohijar sus programas desde la federación.

Esto sería un paraíso para López pues no habría congreso del estado al cual darle ningún tipo de explicaciones, no habría poder judicial del estado pues todo lo manejaría la federación “mientras hay las condiciones para convocar a nuevos comicios”, condiciones que pueden darse incluso después de 5 años y 11 meses.

La conformación del poder legislativo actualmente en ambas cámaras de la federación constituye una tentación para el pecado, pues hay poder absoluto, basta con decir que quiere modificar tal o cual ley para que su bancada le entre sin miramientos porque no están políticamente consientes sino fanatizados.

De esta manera, de darse el caso, se puede generar la moda de tener aquellos corregidores del reinado en cada estado, cuyos poderes plenipotenciarios solo obedecían al soberano, pasando por encima de la ley, de la población de la soberanía y libertad de los estados y de todo lo que se le ponga al paso.

Como decíamos renglones arriba, sustentación jurídica no la hay para que prospere dicha iniciativa, de sujetarse los senadores al artículo 76 fracción V de la constitución, no podrán decretar la desaparición de poderes, pero como decía mi abuela “el diablo, es diablo y donde quiera mete la cola”.

Hasta la próxima

 

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