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Sera cierto o no, pero decía un político priista –de la época de los dinosaurios-, que a la política, no entrabas ni te salías; que te metían y te sacaban: que eres como una pieza de un ajedrez en donde, los que gobiernan, los que mandan, son los que hacen los movimientos. Y efectivamente, si uno observa lo que sucede, parece que así sucede en todas partes.

Al menos es lo que uno se puede imaginar con los últimos sucesos que tienen que ver con el ejercicio del poder en Tamaulipas: por un lado, la ratificación de que será Gerardo Peña Flores el nuevo pastor del rebaño, con todo y que aún no es declarado “diputado electo”: y, por el otro, la reciente renuncia (destitución disfrazada, dicen) de German Pacheco Díaz.

MOVIMIENTO FUTURISTA.

En un país como México, donde se hace política con prácticas subdesarrolladas, el reclutamiento político se basa en los amigos y en los familiares. Y de eso, quiérase o no, los ejemplos están a lo largo y ancho del país, de la historia política, y el mejor ejemplo lo tenemos en Tamaulipas. Por eso, ni duda cabe, que Francisco Elizondo Salazar, el líder estatal del PAN, solo cumple con una orden al externar una y otra vez que Gerardo Flores será el titular del liderazgo congresal.

Da la impresión que, con esta jugada, se preparan un movimiento futurista y le cierran las puertas a quien, o a quienes, de pronto pueden convertirse en adversarios políticos rumbo a la próxima candidatura gubernamental. Arturo Soto, de esta manera, está destinado a ser una oveja más del rebaño, cumplir encomiendas y levantar la mano según las instrucciones pertinentes. Claro, así Gerardo Flores se convierte, además, en un adversario de Cesar Verástegui: difícil que haya choque de trenes, hay orden y control político.

VICTIMA DE LA AMBICION O VENGANZA.

A muchos sorprendió que, de buenas a primera, apareciera que German Pacheco Días presentara su renuncia al Instituto de infraestructura educativa. Al respecto, de inicio, se manejaron diversas teorías o explicaciones: la más simple y que nadie cree, es que no pudo con el trabajo; entre las otras, aparecen dos: una que se va por traidor, porque en la elección pasada enojado le dio las contras a su partido; también, no debe sorprendernos, que es la ambición de Jesús Nader… ya le agarro sabor al caldo y quiere repetir, si, como alcalde: no quiere enemigos al frente.

PROYECTO DE PODER.

Todo gobernante busca, además de trascender, conservar el poder o capacidad para tomar decisiones: a Egidio Torre Cantú, por ejemplo, le conceden la facultad de hacer y deshacer dentro del PRI; y, en este caso, Francisco Javier García Cabeza de Vaca está pensando en un proyecto mayor: la Presidencia de la Republica. Las circunstancias y el escenario lo han colocado en la palestra dentro de su partido. Y, para ese proyecto, requiere de amigos y más amigos.

Así, inicialmente, se especulaba que imitaría el esquema de los Moreira en Coahuila o de Moreno Valle en Puebla: dejar de sucesor al hermano o a la esposa. En este caso, sería el actual senador Ismael; y en el segundo caso, se mencionaba a la diputada electa Pilar Gómez, prima hermana de su esposa. Sin embargo, si Gerardo Flores será el líder congresal entra a la pelea y, todo hace indicar, Cesar Verástegui puede ser sacrificado.

REBELION EN LA GRANJA.

Todo proyecto tiene que considerar los imponderables. Y en el caso del proyecto del actual gobernar, los imponderables pueden venir, vaya pues, como suele suceder del interior del partido o grupo. En este caso, no hay que olvidar el papel que Maki Ortiz está desarrollando en Reynosa; como tampoco lo que pueda hacer, o desarrollar, Arturo Soto, que se jacta –como Maki-, de que tienen padrinos de peso.

El otro que pudiera, en cierto caso, no ser un enemigo es Cesar Verástegui: hasta donde se sabe ha cumplido con las encomiendas recibidas, ha dado buenas cuentas y, por ende, puede considerar que merece un buen premio al trabajo desarrollado. Claro, ya tiene la experiencia de German Pacheco y, si es inteligente, no debe toparse con la misma piedra.

EXPERIENCIA DE PEÑA NIETO.

La política, lo entendemos todos, se hace con amigos y familiares. Pero la historia nos da cuenta que, en momentos de crisis, con tal de salvarse se olvidan de la amistad, de los beneficios y negocios que hicieron al amparo de esa relación. Hasta el momento, el grupo en el poder, se muestra fuerte, cohesionado… sin embargo, las circunstancias, las ambiciones, la megalomanía, cierran la razón y se cometen errores. En tanto, Francisco Javier mueve sus piezas; a unas les da mejor colocación, a otras las desecha

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