vortice

“El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres”

Simone de Beauvoir.

“Mujeres juntas, ni difuntas”, “mujer y mortaja, del cielo baja”, “quieres conocer a Inés, vive con ella un mes”, “a la mujer y a la gata, no les lleves la contraria”, son solo algunas frases de refranero mexicano que hablan sobre el mal llamado sexo débil que al final resulta ser el más fuerte.

Al conmemorarse, que no celebrarse, el día internacional de la mujer, como contraparte de las féminas es necesario hacer unas consideraciones sobre su función y su presencia cada vez más notoria en el plano económico, social, político y hasta militar de todos los países, sin duda alguna, no han ganado espacios, han reivindicado el espacio que merecen en una sociedad que si bien es cierto les debe por haberse fincado en acciones machistas, ustedes se han encargado de cobrar con creces.

Aun cuando la naturaleza las dotó de una capacidad especial para analizar e ir al fondo de las cosas, hay mujeres que aún siguen siendo hormonales y lo demuestran como el día de ayer en el senado donde varias mujeres entre ellas la conductora Lily Téllez, brincó y estalló con cólera porque mi paisana Malú Micher puso en su curul una pañoleta color verde en favor del aborto legal de las mujeres, situación que hizo enojar a muchas y a muchos.

Y es que precisamente el tema del aborto, un asunto que se creía superado por una sociedad que cada día va evolucionando hizo que el Estado de Nuevo León regresara 20 años atrás al legislarse la penalización del aborto precisamente un día antes del día internacional de la Mujer, es decir los congresistas regios le regalan a la mujer el regreso a la esclavitud dogmática en el que vivió por más de 500 años, al quitarles el derecho de que hacer o no con su cuerpo.

Ayer precisamente leía una publicación en Facebook, donde una persona se felicitaba y felicitaba a la sociedad porque supuestamente los legisladores neoleoneses habían legislado por un “si a la vida” como ellos le llaman, esto viene de grupos radicales católicos que sin sustento pelean por el derecho a la vida de un ser que aún no puede considerarse una vida pues para vivir depende de los fluidos y do todo lo que le alimenta la madre en el vientre, argumentan que desde la primer semana ya es un ser vivo y que el aborto es un homicidio.

En los baladíes argumentos que esgrimen, no dan cuenta de los cientos o miles de mujeres que han muerto en abortos clandestinos con médicos sin escrúpulos ni higiene para la práctica de un aborto clandestino, esto a causa de una violación o que esté de por medio la vida de la madre, y en el que el salvar al niño resulta contraproducente pues en el 90% de los casos el padre del niño que queda vivo no se hace responsable del mismo.

Penalizar el aborto sin estadísticas en la mano, sin el conocimiento de quienes han pasado por una experiencia clandestina, es legislar a ciegas, es anteponer el lado sentimentaloide a la congruencia y la búsqueda del tan llevado y traído bien común, los legisladores regios se fueron por el lado del sentimiento antes que por el lado del análisis del problema social.

Y es que ahí es donde hay un verdadero problema, donde se confunde el hecho de que legalizar el aborto es obligar a practicarlo, cuando esto no sucede nunca, en los países y más aún los estados del país donde son legales los abortos, son recurridos por quienes quieren que se les practique, situación que seguirá siendo igual, pero lo van a hacer clandestinamente.

Lo que la ley de despenalización del aborto quiere es que no haya más muertes de mujeres que se practicaron un aborto de manera clandestina y que se inventen padecimientos o causad de la muerte que no existen, que la práctica de estas acciones sea legal y que se le dé un seguimiento médico a la práctica, pero no de obligatoriedad de realizarlo.

Ahí es donde las hermosas mujeres me confunden pues deberían de apoyar las legislaciones que se basan en la defensa de sus derechos, en este caso el derecho de mandar sobre su cuerpo, y de decidir en qué momento le conviene o no una interrupción legal de un embarazo que posiblemente no fue en un acto deseado o bien vendría a complicarle la vida.

En este día vaya mi reconocimiento a todas las mujeres del universo, ente fundamental en la humanidad pues no puede existir ser humano sobre la faz de la tierra que pueda presumir no haber nacido de una mujer, cierro el presente ejercicio periodístico con la siguiente frase del creador de la polémica novela Versos Satánicos Salman Rushdie “Crecí besando libros y pan. Desde que besé a una mujer, mis actividades con el pan y los libros perdieron interés”.

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